El uso del procesador de texto en el aula ha tenido un efecto positivo en los procesos de escritura del alumnado. Los estudiantes que pasan más tiempo utilizando esta herramienta tienden a producir textos más largos, de mejor calidad, más ordenados y técnicamente más libres de errores, que cuando se usan solo el lápiz y el papel.
Diversos estudios han dejado de manifiesto que:
- Es el centro de una verdadera imprenta doméstica, portátil, accesible y de bajo costo.
- Su uso provoca siempre un cambio profundo en las habilidades motóricas perceptivas e intelectuales de la persona humana.
- Las pantallas dan una imagen más completa y rica del texto, los gráficos y las tablas. Ello hace que se ofrezca un mejor reconocimiento de las figuras, palabras y símbolos.
- Un correcto empleo de un procesador de texto facilita significativamente la alfabetización de un niño pequeño, incluso su indicación es aconsejable para el tratamiento de muchos casos de dislexia y disgrafia.
- El sistema de edición permite la transferencia inmediata del texto a cualquier otro ordenador o fax por medio de redes telemáticas lo que asegura su difusión instantánea a cualquier parte del mundo.
- En el nivel del lenguaje, un procesador de texto penetra en la intimidad de los diferentes niveles cognitivos de la escritura.
- Los modernos procesadores de texto incluyen sistemas de silabeo que se expresan por la introducción de guiones separatorios de sílabas (hyphenation) que sirven de puente entre la voz y la letra y pueden resultar de gran ayuda en el aprendizaje de la lecto-escritura.
- Otra contribución notable es el corrector de palabras. El software habitual ya incluye diccionarios (en varios idiomas) con extensos vocabularios que pueden aplicarse en forma automática para revisar cualquier texto escrito en la computadora y corregir los errores tipográficos, ortográficos y de acentuación, etc.
- Los procesadores de texto más avanzados incluyen también correctores de sintaxis y de estilo. Estas herramientas aún son de uso complicado pero, seguramente, en la próxima década asistiremos a progresos inimaginables gracias a la aplicación de la inteligencia artificial a grandes bancos de datos lingüísticos.
- La computadora no interpreta lo que el usuario escribe en ella. Para la máquina todo se reduce a listas de ceros y unos. Una palabra o una frase, en cambio, tienen referencias y significados que distan a veces de ser unívocos. Los sistemas de software de edición actuales cuentan con valiosos tesaurus, que pueden ser de gran utilidad en el proceso de redacción. Basta escribir una palabra para que el sistema responda con una lista de sinónimos, antónimos, palabras asociadas y contrastantes. En el futuro veremos en funcionamiento a sistemas semánticos artificiales muy complejos guiando al proceso de expresión escrita (y hablada).
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Las
dos destrezas básicas que condicionan cualquier tipo de aprendizaje,
lectura y escritura, pueden ser practicados a todos los niveles, desde
Infantil hasta adultos con programas apropiados hechos en el procesador
de textos.
Muchos de los objetivos que tienen los programas de Lengua Española
y de Lengua Extranjera, podrían conseguirse más fácilmente
si los alumnos tuvieran acceso a un procesador de textos. Veamos como
ejemplo algunos de ellos:
- Hacer resúmenes y esquemas de textos escritos y orales de
naturaleza diversa.
- Saber redactar cartas, instancias y otros documentos usuales así
como monografías, informes y recensiones.
- Saber realizar fichas de lectura, citar adecuadamente la bibliografía
y manejar ficheros.
- Crear textos de carácter literario.
Indudablemente que estos objetivos pueden conseguirse de la manera
tradicional, con lápiz y papel. Sin embargo, los alumnos son
reacios a escribir, les molesta tener que organizar un trabajo, escribirlo,
corregirlo, pasarlos a limpio y en general, tienden a escribir poco
y a corregir lo menos posible; pero con un procesador de textos, todo
es más fácil y diferente.
El texto en un ordenador parece vivo, pueden cambiarse inmediatamente,
el equivocarse no tiene demasiada importancia. ¡Incluso el ordenador
le dirá lo que está mal y lo que ha hecho bien!
El alumno se siente más libre cuando habla que cuando escribe.
Una solución es practicar la escritura tan libremente como el
hablar, sin preocuparse en un primer momento de faltas, estructuras
o corrección gramatical. Después de este intento y una
vez que tiene todas las ideas podrá organizarlas, cambiar el
estilo, corregir la ortografía y gramática tantas veces
como quiera y hasta el último momento. Cuando entregue el trabajo
impreso, la copia podrá estar impecable.
Hasta aquí las ventajas que podrían derivarse del uso
de los procesadores de textos serían meramente mecánicas,
un mejor manejo de los textos y una facilidad para corrección
de errores.
Otros usos de los procesadores de textos en el aula serían:
- Dado un documento base, una carta, una instancia..., el alumno lo
modificará para solicitar algo distinto de lo planteado en
el original.
- Esta misma aplicación se podría utilizar en la clase
de idioma. El alumno tendría que sustituir una serie de datos
en un texto de modo que el nuevo texto ofreciera una versión
personalizada del documento o cubriera algún punto específico
del programa.
- Localizar la fase intrusa. El profesor prepara varios textos cortos
de 8 a 10 líneas, textos literarios o periodísticos
que no sean conocidos por los alumnos y carga en cada ordenador un
texto diferente. El alumno o alumnos que trabajan en cada ordenador
leen su texto atentamente y tratando de mantener el estilo y la coherencia
del párrafo, insertan en él una o varias frases elaboradas
por ellos mismos, y sacan una copia impresa del texto con la frase
que ellos han redactado incorporada en algún lugar del mismo.
Después pasan este trabajo a otro grupo de alumnos que no conoce
el texto original porque ha estado trabajando con otro diferente,
éstos intentarán adivinar cual es la frase "intrusa"
en el texto. La validez del ejercicio residirá en el interés
que pongan los alumnos en escribir sus frases del modo más
semejante y coherente al del autor del texto.
- Corrección de una redacción en pequeño grupo.
Este tipo de actividad requiere que los alumnos trabajen en grupos
de dos a cuatro alumnos. Hay un trabajo previo en el que los alumnos
escriben individualmente redacciones sobre un tema propuesto por el
profesor. Después cada pequeño grupo lee las composiciones
de cada alumno y elige la más adecuada para meterla en el ordenador,
mejorarla y hacer de ella un trabajo de equipo. Hay que estimular
a los alumnos para que experimenten con la composición y prueben
todas las posibilidades que el Procesador de Textos les ofrece para
organizar y expresar sus ideas. Previamente habrán hecho una
copia de seguridad para evitar destruir la composición si comenten
algún error. La práctica de la aplicación con
los alumnos sería la siguiente:
- Leer las composiciones preparadas por los compañeros
de grupo y elige una para meterla en el ordenador.
- Escribe la redacción en el ordenador usando el editor
del procesador de textos. No importa si hay faltas en esta primera
versión.
- Guarda en un archivo la redacción, asignándole
un nombre.
- Intenta mejorar la redacción cambiando lo que haga falta,
usando el procesador de textos para corregir la ortografía,
borrar palabras o frases, trasladar palabras, frases o párrafos.
Añade nuevas ideas. Incluir, si es posible, alguna idea
sobre el tema que hubiera en las otras composiciones que no se
han metido en el ordenador.
- Dar un nuevo nombre a esta composición final, guardarla
en un archivo y sacar una copia por la impresora.
- Comparar esta versión con la composición original.
- Varios trabajos sobre poesía. Los objetivos que persigue
son los de motivar a los alumnos hacia la poesía, conocer la
versificación y rima, análisis de la estructura de una
poema, crear poemas personales a partir de versos de otro poema y
manejar el Procesador de textos para editar documentos, mover bloques,
sacar copias por la impresora, etc. Con estas aplicaciones de textos
en verso se pretende que los alumnos ejerciten de un modo diferente
sus conocimientos sobre versificación y rima y también
hagan una lectura más atenta y reflexiva de los poemas.
- Se presenta a los alumnos en el ordenador un poema cuyos versos
están desordenados y se les pide que los ordenen de acuerdo
con la edad y los objetivos del programa de lengua de los alumnos.
Si los alumnos están estudiando métrica y versificación
se elegirán formas poéticas tales como sonetos,
décimas, redondillas, églogas, odas, etc., en las
que para reconstruir el poema, el alumno tenga que fijarse en
la rima de los versos. Los poemas no deben ser muy largos.
- También puede plantearse la actividad con poesía
más libre en la que el alumno creará su propio poema
a partir de los versos que se le dan, sin que tenga que coincidir
exactamente con la versión del autor.
- Una vez creadas las distintas versiones, los alumnos pueden
comentarlas en pequeño grupo explicando las razones de
su composición
- Se ofrece al alumno un texto en el que los párrafos no estén
ordenados. El alumno lee los distintos párrafos y decide cual
les el orden lógico de esa narración. (Puede ordenarlos
con las opciones cortar y pegar). Esto puede hacerse a distintos niveles:
para niños de Primaria, una narración tipo cuento o
fábula (por qué no, con un contenido didáctico);
un texto literario más complejo en E.S.O. o incluso un razonamiento
o ensayo más adelante.
- La misma aplicación realizada con un poema al que se le han
alterado el orden de estrofas, o incluso, el orden de los versos,
si no es demasiado largo, puede dar lugar a que los alumnos aprendan
o practiquen la versificación de un modo creativo. Según
el tipo de poema que elijamos los objetivos de la actividad serán
distintos.
- Creación de textos o cuentos colaborativos. Si podemos estar
en un aula informática, una pareja de alumnos podría
comenzar un texto, el resto puede ir completándolo añadiendo
cada pareja una frase hasta que se llegase al final. Posteriormente
se leería la composición intentando cambiar palabras
redundantes, construcciones mal formadas, etc.
- Mapas de ideas. Los mapas de ideas ayudan a los estudiantes a generar
ideas y a desarrollar pensamientos en forma visual. Los mapas de ideas
se usan para:
Los mapas de ideas clarifican el pensamiento al ayudar a los estudiantes
a visualizar las asociaciones entre diferentes ideas. Mediante el
uso de ejercicios breves de asociación de palabras e ideas,
estos mapas utilizan palabras claves, símbolos, colores y
gráficas para formar redes no lineales de posibles ideas
y observaciones.
- Boletines de Noticias. Los boletines de noticias suelen ser cortos,
fáciles de ojear para extraer rápidamente información,
e incorporan elementos de diseño gráfico. También
sirven como medio para construir y mantener una comunidad. Se escriben
para una audiencia específica, tienden a reflejar y posiblemente
a defender un punto de vista supuestamente compartido, a la vez que
presentan el contenido de un modo tal que permite que la gente con
diversos niveles de conocimiento o de interés lo encuentren
útil. Para hacer un boletín de noticias que sea fácil
de ojear, los redactores deben "traducir" su información
a palabras que sean familiares para la audiencia. Deben seleccionar
un léxico que sea preciso y detalles que sean esenciales para
el objetivo. Como los artículos de los boletines de noticias
son breves, los redactores deben resumir la información
identificando y seleccionando las ideas principales. Los
posibles temas a incluir deben ser seleccionados y condensados para
poder cumplir con los requisitos de espacio del boletín. Estas
necesidades también dictan que el autor debe sintetizar la
"idea general" y reorganizar la información en categorías
nuevas o más concisas.
Pueden realizarse boletines para compañeros y para padres.
Decir, por último que los procesadores de texto ya está
en línea. Podemos trabajar con textos en la web y guardarlos
en nuestra zona privada. (Google
Docs y ). También podemos subir los documentos para compartirlos.
(Scribd)
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